EL PRINCIPITO - ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY
“Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños.
Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan).
Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria:
A León Werth cuando era niño.”
Esta es la dedicatoria con la que Antoine de Saint-Exupéry nos introduce a su obra mas reconocida: “El Principito”.
A simple vista El Principito es una obra infantil de fácil lectura, y que relata la historia de un pequeño y solitario niño de pelo rubio que solo busca un amigo, y que dada su edad no comprende a los adultos.
Sin embargo, si se realiza una lectura más sensible del relato, puede descubrirse que esta es una obra minada de metáforas sobre la forma inadecuada en que los adultos se toman la vida, y temas muy profundos como la búsqueda de la felicidad y el amor. La totalidad de la obra se encuentra realizada con una sensibilidad muy particular.
El principito es la parte escondida del adulto mecanizado. Aquel que de pronto se quita la venda de los ojos y se da cuenta que el mundo capitalista está bien para cuestiones de economía y sociedad pero que cuando se quiere vivir los sentimientos y la amistad de la misma manera esto hace infeliz a la gente. Plantea la clasica angustia que reside en mezclar el “ser” con el “tener”.
El principito vive en un pequeño asteroide el B612 que tan sólo tiene dos volcanes, uno apagado y otro en plena vida y la luz del Sol que a cada puesta le hace ser felíz. El cuida a su asteroide del surgimiento de los Baobabs, malezas que de ser dejadas echarían raíces y los harían estallar, esta puediera ser una metáfora de sus infelicidades.
Él vive solo hasta que de pronto entre tanta yerba mala a su alrededor surge una linda planta que no parece mala. Es una hermosa Rosa jamás vista por él, pero vanidosa. Ella lo atormenta con sus solicitudes de cariño excesivo y admiración. Al darse cuenta que no está preparado para vivir con alguien tan complicada decide partir, meditar, alejarse de ella hasta comprender el significado del amor.
Al dejar su hogar, El Principito se moviliza a través de los planetas del rey, el vanidoso, el borracho, el hombre de negocios, el farolero, y finalmente llega al del geógrafo, quien le recomienda visitar la tierra.
Una vez en
En
Aquí es donde el narrador entra en escena, este es un aviador que sufre un percance y cae en el desierto del sahara. Al verlo el principito le pide que le dibuje un corderito, al verse ante la imposibilidad de dibujarlo satisfactoriamente luego de algunos intentos el aviador decide dibujar una caja diciendole al niño que el corderito está dentro de ella. El Principito le agradece con felicidad.
"Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil francos". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!"
Antoine de Saint-Exupéry fue uno de los pioneros de los vuelos postales internacionales, un aviador en los días en que la aviación poseía pocos instrumentos y volar era una tarea extremadamente difícil y peligrosa. Más tarde protestó al ver el elitismo de los pilotos de aviones más modernos.
Al estallar
Tras su servicio militar, Antoine no puede enrolarse en el Ejército del Aire; la familia de su novia se opone a ello. Hace entonces una serie de trabajos burocráticos, mientras garrapatea poemas y cuentos. Comenzó trabajando en la sociedad Aéropostale de Pierre-Georges Latécoère, entre Toulouse, Francia, y Dakar, Senegal, mientras escribía su primer libro, El aviador. En 1928 publicó Correo del Sur y voló la ruta que va de Casablanca a Dakar. En 1931 publicó Vol de Nuit (Vuelo nocturno), que recibió el Prix Femina. Continuó escribiendo y volando (en África y Sudamérica) hasta el comienzo de la guerra. Piloto de Latécoère, «
Durante
Aunque no siempre autobiográfico, el trabajo de Saint-Exupéry fue inspirado en gran medida por su experiencia como piloto en sus vuelos postales. Una excepción es El principito, su libro más famoso, un relato poético ilustrado en el cual relata su infortunio ya que quedo varado en medio del desierto, donde conoce al principito, un niño proveniente de un pequeño asteroide que con el tiempo se vuelven amigos. De muchas formas, El principito hace énfasis en la crítica social y el mundo adulto. A un asteroide (#2578) le fue otorgado el nombre de Saint-Exupéry en 1975 en honor a su reconocimiento mundial.
En 1931, Saint Exupéry se casó con Consuelo Suncin Sandoval de Gómez (fallecida en 1979), una escritora y artista salvadoreña enviudada dos veces, que fue modelo para la «rosa temperamental» en El principito.
Un libro realmente memorable, y reitero, de una sensibilidad particular, digno ser leído, y releído, ¿porque no?
Francisco Pucci
